Germán Rodas: Las bandas delincuenciales que operan en algunas estructuras públicas están instaladas por años en Ecuador.

Germán Rodas: Las bandas delincuenciales que operan en algunas estructuras públicas están instaladas por años en Ecuador.

El coordinador de la Comisión Nacional Anticorrupción dijo que es indispensable un poder que sea “rígido” para enfrentar la corrupción.

Diario El Universo: 1 de agosto del 2021

“Si roban, roben bien, justifiquen bien, pero no se dejen ver las cosas, compañeros”. Ese fue el comentario de la legisladora Rosa Cerda, representante de Pachakutik, que no solo provocó múltiples rechazos sino que muestra una realidad, asegura Germán Rodas, coordinador de la Comisión Nacional Anticorrupción.

Afirma que esos comentarios denotan una “inadecuada conducta de la asambleísta”, una gran “duda de cumplir un rol fiscalizador” y el “pensamiento de ciertos sectores” inmiscuidos en esas acciones.

Rodas considera necesario aplicar un sistema nacional anticorrupción desde la formación educativa y leyes que se “apliquen”.

Cuando escuchó esas declaraciones, ¿qué pensó?

Ese criterio de que no importa que se robe con tal que hagan obra, o ese criterio de que el robar no es nada preocupante, me da esa impresión de que la asambleísta, no su organización política, sino ella tradujo ese comportamiento deleznable que existe en algunos sectores de la población.

Usted menciona ciertos sectores, pero ellos son parte de la sociedad. ¿Eso es lo que reflejamos?

Refleja que la sociedad en algunos sectores, que segmentos de la sociedad son permisibles con el asalto, robo; son permisibles en la medida en que puede haber obra pública, con los sujetos que han delinquido en una función y están en otra. Es decir, son permisibles con la impunidad, y eso es lamentable.

¿Hay señales que denoten que una persona pueda realizar actos de corrupción? ¿El decir estas frases puede ser una de ellas o no?

Pueden ser indicios de una persona que no se va a impactar por la corrupción o que puede dejar de lado el tema. Puede ser que hará otros asuntos inherentes a su función, pero nos deja la duda de que cumpla un rol fiscalizador en momentos en que enormes sectores de la población están preocupados de combatir la corrupción.

¿Cree que la corrupción se ha vuelto algo “normal”, “común”?

En parte, por las siguientes cosas: primero porque todos hablan de luchar contra la corrupción, lo cual significa que hay; segundo porque todos los días los medios de comunicación, la Comisión Nacional Anticorrupción, el periodismo de investigación demuestran que en los últimos quince años, al menos, ha sido imparable esa conducta, y hay generaciones que han nacido oyendo corrupción como un elemento que forma parte de lo cotidiano. (…) Entonces, la gente escucha y unos se conmueven y otros no. El tema de la corrupción está en la conciencia de la gente.

En los últimos años se han conocido varios casos de corrupción, pero esto no es de ahora. Entonces, en años anteriores, ¿quizás lo justificaron bien?

No solo ha habido corrupción en los últimos quince años. Las bandas delincuenciales que están operando en algunas estructuras de vida institucional pública del país están instaladas por años.

Limpiar las glosas ha sido una de las prácticas en los últimos 20, 25 años, eso de comprar insumos con sobreprecio es otra práctica, aquello de extorsionar a la gente en ciertos espacios de la Función Judicial está instalado desde hace muchísimo tiempo. Lo que hoy ocurre es que se han evidenciado algunos casos que deben ser sancionados, pero hay núcleos de la corrupción que se esconden detrás del discurso de la anticorrupción, eso es gravísimo.

Además de las glosas, ¿cuáles son las otras formas recurrentes que ocultan la corrupción?

La corrupción se oculta en el sobreprecio, contrato a dedo, en medio del convenio de pago dirigido, detrás de falsas subastas inversas, del soborno de determinadas empresas para ganar concursos; se oculta detrás de la obra mal hecha, construcciones que no tienen sentido, en la mentira, cohecho.

El poder permite aquello y se oculta en algo que es muy grave: en el deseo de determinados sectores privados de acumular fortunas de riquezas para tener estilos de vida que no son adecuados y que no tienen sentido… Por eso es que hay que perseguirla, esa corruptela no solo es local, es transnacional.

En tanto, ¿qué casos se están tratando dentro de la comisión?

En el último periodo hemos insistido en que no se puede olvidar el tema de Odebrecht…, las hidroeléctricas, el metro de Quito. Tres temas enormes, fundamentales. Desde luego que hay que averiguar el tema de (sobreprecio de) insumos. Hay que enfrentarlo estructuralmente.

En el caso de los insumos, ¿qué han realizado?

En el 2019 presentamos las denuncias en el IESS, Contraloría, Fiscalía. En 2020 nos dio la razón, lamentablemente, cuando todo ocurrió en medio del asalto, y en el 2021 todavía se siguen haciendo investigaciones. Lo grave es que la justicia tiene que ser ágil, rápida, porque también dejamos personajes sueltos que luego se unen y actúan juntos para perseguir judicialmente a aquellos que hemos denunciado. En la comisión esto es un ejemplo: los delincuentes, como a la final no terminan haciéndose las investigaciones, en muchos momentos se unen y nos enjuician. (…) Hay mucha gente que podría denunciar y actuar con la protección debida.

¿A quiénes se refiere?

Son personas que conocen el entramado, son personas que han sido obligadas a firmar un documento, que conocen temas específicos o particulares; y cuando pedimos que entreguen datos o acompañen en la denuncia dejan de hacerlo, porque pueden perder el cargo, ser violentados, afectados, perseguidos, etc. Hay un temor, pero si hubiese una ley de protección al denunciante, seguramente las cosas marcharían con mayor agilidad y transparencia.

¿Qué se necesita para combatir la corrupción?

La comisión ha propuesto el sistema nacional anticorrupción, que tiene varios ejes. Primero, recursos importantes en la Función Judicial y las fiscalías, para que existan jueces y fiscales anticorrupción. Segundo, debe haber ejes transversales en la formación educativa de los individuos a nivel formal e informal, la gente debe ser educada en valores de ética. Es indispensable que exista un poder que predique con el ejemplo, que sea rígido para enfrentar a la corruptela y que no existan organismos como el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, que no cumple ninguna tarea en esa línea.

El dato:

Según Rodas, la comisión propuso hace dos años el sistema nacional anticorrupción, que se resume en:

  • Recursos para que funcione un mecanismo expedito de jueces y fiscales anticorrupción.
  • Supresión del CPCCS.
  • Congreso bicameral.
  • Cámara del Senado dedicada a fiscalizar y designar con activa participación social a los entes de control.
  • Educación formal y no formal para promover valores éticos en la sociedad.
  • Promover la activa participación de la sociedad civil para que ejerza la contraloría social. (I)