Germán Rodas, coordinador de la Comisión Nacional Anticorrupción: ‘La estructura de Estado no investiga la corrupción’

Germán Rodas, coordinador de la Comisión Nacional Anticorrupción: ‘La estructura de Estado no investiga la corrupción’

Entrevista a Germán Rodas, coordinador Comisión Nacional Anticorrupción. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

Geovanny Tipanluisa Editor (I)

31 de mayo de 2020

Germán Rodas Chaves es escritor e historiador. Tiene una maestría en la U. de La Habana. Es miembro de la Academia Nacional de Historia. Autor de varios libros sobre la realidad latinoamericana y ecuatoriana. Ha recibido premios y condecoraciones. Manifiesta que uno de los factores que no ha contribuido en la lucha contra la corrupción es que “en el Gobierno se ha reciclado a muchas figuras del régimen anterior con un pasado triste”.

¿Por qué el país llegó al nivel de corrupción que en estos días se ha visto en las compras por emergencia?​

Todo se debe a que en la década anterior se generaron las condiciones para que la corruptela sea un instrumento de acción política de muchos sectores. Algunos de esos tentáculos han quedado en el Estado. Pero también es cierto que la corrupción es un fenómeno estructural en el país.

¿Qué hacer?

Es indispensable que los ciudadanos denuncien lo que ocurre y que los organismos de control sean fortalecidos. Pero ustedes mismos se han quejado porque sus denuncias no avanzan. En junio del año pasado denunciamos lo que ocurría en los hospitales. Si esto se hubiera atendido con algo de celeridad, a lo mejor frenábamos a una estructura corrupta, encargada de proveer insumos médicos. Creo que ha faltado mano firme para atender estas denuncias entregadas.

 ¿A quién le ha faltado ejecutar esa mano firme?​

No a la fiscal (Diana Salazar), sino a algunos sectores que están entramados en la Fiscalía. Allí todavía reposan 19 denuncias de la Comisión Nacional Anticorrupción (CNA). Por eso es indispensable una depuración en esa entidad.

La Fiscal también ha sido señalada por una supuesta relación con el Gobierno y porque presuntamente no todos los expedientes avanzan por igual.

La Fiscal tiene buenas intenciones, pero no cuenta con una estructura que la acompañe. Nos estamos quedando en temas de mascarillas, fundas para cadáveres e insumos, que dan un monto de USD 400 millones.

¿Y los temas de fondo? ¿Qué pasó con los casos Odebrecht, reconstrucción de Manabí y el manejo de la deuda externa? ¿Cuándo se va a investigar y sancionar por esto? Allí se ha puesto en juego millones de dólares. Solo en el caso Odebrecht se habla de USD 6 000 millones. En el segundo estarían USD 3 000 millones.

¿Ahí se deben agilitar las investigaciones?

Por supuesto. Que los temas importantes y dramáticos del coronavirus no nos hagan olvidar de los casos gravísimos. Usted también mencionó al inicio la necesidad de fortalecer los organismos de control.

¿Cómo lograrlo si, lejos de coordinar el trabajo, la Fiscalía y la desa­parecida Secretaría Anticorrupción del Gobierno terminan enfrentándose?

La creación de ese organismo del Gobierno fue poner al gato a que cuide la despensa y seguramente la Fiscalía se dio cuenta de aquello. Entonces, no solo era válida la pelea, sino necesaria. La Fiscal denunció algo grave. Dijo que la Secretaría Anticorrupción era una especie de instrumento para alertar a los corruptos. Es necesario que eso se investigue.

En febrero del 2019, la Contraloría, la Fiscalía, la Secretaría Anticorrupción, la UAFE y la Judicatura firmaron un acuerdo contra la corrupción, y al parecer no hay resultados.​

Esa convocatoria solo fue para la foto. No se trata únicamente de reunir a las cabezas de determinados organismos y hablar de la lucha anticorrupción. Hay la necesidad de crear un auténtico sistema en contra de la corrupción. Ese sistema lo habíamos sugerido a la Presidencia y a la Asamblea que pase, por ejemplo, por la designación de fiscales dedicados a la lucha contra este problema. Además, pasa por reformar en serio las normas de contratación pública. Pero la estructura del Estado no ha investigado nada.

¿A qué se refiere?

Mire, la Asamblea no ha emitido ninguna acción legal para enfrentar la ilegalidad. Más bien acordémonos de los diezmos y de las acciones para lograr espacios de influencia política. En cambio, el Consejo de Participación Ciudadana nos viene dando un espectáculo lamentable desde que estuvo el cura Carlos Tuárez hasta estos días. Esa estructura debe desaparecer. La Comisión Internacional Anticorrupción tampoco se ha consolidado. Esa comisión fue un acto de pirotecnia mediática. (Sus integrantes) vinieron cerca de un año, una vez al mes, y al final nos dejaron un reglamento para su funcionamiento.

Entonces, ¿la cirugía mayor de la que habló el presidente Lenín Moreno no ha dado resultados?

La cirugía mayor no solo dependía de él, dependía de muchos sectores. Como digo: la Asamblea no ha hecho nada, no aprueba las leyes contra la corrupción. Como pocas veces en la historia del Ecuador, esta función del Estado le queda debiendo a los ciudadanos. No ha habido transparencia. En cambio, en la Corte Nacional se demoró algún tiempo la depuración. Y la oficina Anticorrupción, creada por el Gobierno, se volvió un tiro al aire.

¿Qué decir del trabajo del Procurador General?

Un caso patético. El Procurador intentaba llegar a un acuerdo con Odebrecht. Pero a los dos años se da cuenta que esa empresa brasileña no quería negociar. Entonces, el funcionario nos ha demostrado parsimonia, lentitud y ausencia de voluntad para poner en orden a las empresas y sectores que han defraudado al país. Los recursos económicos de la corrupción tampoco se han recuperado. Claro, porque en la Asamblea no se han tratado normas, como la ley de extinción de domino. No se ha hecho el seguimiento adecuado para saber en dónde está la plata.

Publicación en El Comercio: https://www.elcomercio.com/actualidad/german-rodas-entrevista-comision-anticorrupcion.html