Algo nuevo sobre el Viejo Luchador
HISTORIA. Sobre Eloy Alfaro hay todavía información que está por rescatar.

Algo nuevo sobre el Viejo Luchador

NOV, 03, 2013

Germán Rodas Chaves

Publicado en La Hora: https://lahora.com.ec/noticia/1101585312/home

La historiografía nacional sobre Eloy Alfaro es abundante y parecería que sobre él todo está dicho. No obstante hay información que todavía no ha sido rescatada y hay otras que, encontrándolas recientemente, nos permiten comprender su rol asumido en las luchas políticas en el país y, como en este caso, su tarea de compromisos políticos internacionales.

En efecto, a propósito de mi investigación para estudiar con prolijidad las relaciones de Eloy Alfaro con Cuba en el siglo XlX, en el Archivo Nacional de Cuba se pudieron ubicar varios documentos fundamentales. El primero, que demuestra el compromiso de Alfaro con la Independencia de Cuba; el segundo, que grafica la situación desesperada que vivía Tomás Estrada Palma –el sucesor a la muerte de José Martí en la conducción del Partido Revolucionario Cubano– en relación con la Independencia cubana, y el tercer documento –en realidad son dos cartas que abordan un mismo tema– que nos permiten conocer las opiniones que sobre Eloy Alfaro tuvo el delegado cubano Arístides Agüero, una vez que algunas gestiones suyas ante el régimen liberal ecuatoriano no fueron, en su opinión, atendidas, ade- más de describirnos, luego de sus entrevistas con el ‘Viejo Luchador’, la situación del Ecuador de 1897.

Sobre el primer asunto he podido demostrar que Eloy Alfaro el 24 de julio de 1873 concurrió a una reunión en Panamá –entonces formando parte de Colombia– en la cual se comprometió con la lucha independentista de Cuba. Asistió a tal reunión porque Alfaro vivía entonces en Panamá y recibió la convocatoria a un encuentro de solidaridad con Cuba convocada por J. F. Cisneros –ingeniero cubano dedicado a la construcción del ferrocarril en Colombia pero muy cercano a la lucha anticolonial de su patria– en la cual se establecieron compromisos en la lucha a favor de la Independencia cubana. La carta de Cisneros, dirigida al Presidente de la Sociedad de Amigos en New York, que da cuenta de este hecho, fue la fuente primaria que nos permitió conocer sobre esta circunstancia.

El segundo tema de trascendencia en esta investigación, se refiere a la carta enviada por Estrada Palma a Eloy Alfaro, fechada el 26 de septiembre de 1896, en la cual, quien llegaría a ser Presidente de Cuba en 1902, le pide a Alfaro dos cosas: que interceda ante España por la libertad de Cuba y que para ello le haga conocer a la Metrópoli la disposición de Estrada Palma y del Partido Revolucionario Cubano para “pagar una indemnización” a España –asunto reñido con la política independista Martiana–; en esa misma carta Estrada Palma planteó al general Alfaro que su régimen, instalado en junio de 1895, reconociera el “estado de beligerancia” en Cuba.

Por último, en la misma perspectiva de contar algo nuevo sobre el ‘Viejo Luchador’, son fundamentales las cartas de Agüero, escritas desde el Ecuador el 16 y el 18 de marzo de 1897, dirigidas a Estrada Palma, que dejan ver que el general Alfaro y la Asamblea Constituyente de aquel entonces no pudieron reconocer el estado de beligerancia en Cuba debido a que se hallaban en arbitraje español los conflictos limítrofes entre Ecuador y Perú, en el contexto, además, de una situación todavía inestable para el régimen liberal ecuatoriano frente a los comportamientos políticos de la oposición conservadora. Todo esto, empero, no fue procesado adecuadamente por Agüero, conforme se desprende de sus comentarios en las cartas a las que hago relación, pues sus opiniones sobre el Alfaro así lo demuestran.

Estos tres elementos, que sin duda contribuyen a conocer más al general Eloy Alfaro Delgado, animaron, de manera fundamental, la publicación de mi reciente libro ‘Eloy Alfaro y Cuba en el siglo XlX’.