La renuncia del Protector
PRÓCER. A José de San Martín se le reconoce en el Perú como libertador del país.

La renuncia del Protector

SEP, 22, 2013

Germán Rodas Chaves

Publicado en La Hora: https://www.lahora.com.ec/noticia/1101565366/noticia

Luego de la histórica entrevista entre Simón Bolívar y San Martín, ocurrida los días 26 y 27 de julio de 1822 en Guayaquil, el Protector –denominación con la cual San Martín retuvo el poder ejecutivo en el Perú luego de haber proclamado la independencia de dicho territorio– retornó a Lima y se encontró que la frágil alianza con la aristocracia limeña que el había propiciado se encontraba literalmente deshecha.

La crisis se había precipitado mientras duró su ausencia debido al destierro de su ministro Bernardo Monteagudo, decidido partidario de la expulsión total de los españoles del Perú.

Desalentado por la creciente oposición de la aristocracia criolla, que veía que sus intereses económicos se habían empantanado a causa de la prolongación de la guerra interna en el Perú; seguramente abatido luego del encuentro con Bolívar que no le fue ventajoso a sus perspectivas de iniciar un proceso conjunto de aniquilamiento a las fuerzas reales; consciente de que los límites para los arreglos con los grupos aristocráticos podían desencadenar el que se abrieran otros frentes internos, de los cuales sólo podían obtener ventajas las tropas contrarias a la Independencia, el Protector presentó su renuncia ante el Congreso Limeño inaugurado el 20 de septiembre de 1822.

Detrás de esa determinación se hallaba, también, su profunda decepción por la conducta soterrada y nada transparente de los grupos hegemónicos peruanos.

La salida de San Martín dejó el poder en manos de un Congreso dominado por sectores medios de la sociedad y por núcleos intelectuales que liderados por el cura Francisco Luna Pizarro, arrinconaron a los representantes aristocráticos para imponer una plataforma liberal.

El Congreso designó una Junta de Gobierno presidida por el general La Mar y declaró constituida la Republica Peruana. Además desautorizó las gestiones que promoviera San Martín en Europa en busca de un monarca que pudiera gobernar al Perú –asunto que, entre otras cosas, explica las distancias de Bolívar con el Protector– y redactó un estatuto para que funcionara el Régimen.

No obstante vendrían otros momentos: los ejércitos realistas derrotaron a las tropas que había dejado San Martín y aquello fue aprovechado por la aristocracia criolla, que alentó un golpe militar. Se abrió de esta manera un periodo de luchas intestinas por el poder, asunto que precipitó en 1823, el 2 de septiembre, el arribo de Bolívar al Perú a fin de cumplir la campaña definitiva de la Independencia.

Por lo afirmado, precisamente, es importante destacar la renuncia del Protector, circunstancia que contribuyó con un cauce diverso a los cabildeos y a los pactos; fue, además, el punto de inicio para que el Libertador asumiera el camino que habría de conducirlo al triunfo en Junín en agosto de 1824, éxito que a su vez fue antesala de la victoria de las tropas libertarias en Ayacucho, en diciembre del mismo año, conducidas esta vez por el general Antonio José de Sucre, con lo cual terminó el colonialismo español en la América continental.